
¿No os habéis dado cuenta que cada vez que en este país el rey está bajo de popularidad sucede algo que él ya conocía, no evita, “castiga” al “culpable” de ese hecho y la gente vuelve a poner la boca para comer su real hez?
Sí, ya, serán conspiranoias de poca monta mías, pero estoy seguro que en el asunto Urdangarín, este tipo es una especie de “mártir” que se ha sacrificado para que baje su popularidad, el asesino campechano le escarmenta públicamente y en el backstage se dan un abrazo por el trabajo bien hecho y porque sus sirvientes (más de 47.000.000 de españoles) van a estar tranquilos entregándole su diezmo durante otros treinta años.
¡¡Viva España, viva el rey!!